El carácter adquirido

En esta vida hay dos tipos de carácter el empirico y el adquirido, aquel que se consigue por la experiencia en el mundo y aquel que solo existe en nuestro ideal de pensamientos, aquel carácter del que se habla cuando se elogia a alguien como hombre con carácter o cuando se critica a alguien por su falta de carácter.

Se podría pensar que el carácter empírico, en tanto manifestación del inteligible, por ser invariable como todo fenómeno natural, consecuente en si mismo, tambien en el ser humano debería mostrarse siempre igual a sí mismo y consecuente, y que no sería necesario que se adquiriera artificialmente un carácter por medio de la experiencia y la reflexión. Pero no es así, y aunque siempre somos la misma persona, no siempre nos comprendemos a nosotros mismos en todo momento, si no que nos equivocamos con respecto a nosotros mismos hasta que hemos alcanzado en cierto grado el verdadero conocimiento de nosotros mismos.

Muchas de las cosas en el mundo son una revelación de cuan lejos estamos de nosotros mismos y de los deseos propios de nuestra individualidad por esta razón muchas veces tropezamos por querer seguir un camino que NO es el nuestro dentro del conjunto de posibilidades es necesario saber que sin experiencia no llega a ver con claridad el grado en que los mismos se encuentran en su individualidad; y aunque se decidiera sólo por las tendencias que son adecuadas a su carácter, no deja de sentir, especialmente en determinados momentos y estados de ánimo, el estímulo para otras totalmente opuestas e irreconciliables con aquéllas a las que habra de reprimir del todo si quiere dedicarse a las primeras sin sentirse perturbado. Por que así como nuestro camino físico sobre la tierra siempre es tan sólo una linea y no una superficie, si queremos asir y poseer una cosa, debemos dejar a diestra y siniestra incontables otras cosas y renunciar a ellas. Cuando no podemos decidirnos a hacerlo, sino que nos sentimos tentados de asir con las manos todo los que nos apetece al pasar por delante, como los niños en las ferias; entonces se trata de la tendencia erronea de querer extender la linea de nuestra vida a una superficie, pues caminamos en zigzag, deambulamos sin rumbocomo fuegos fatuos y no alcanzamos proposito alguno.

Como bien dice el principio de los derechos de Hobbes:  – En un origen todos tienen derecho a todas las cosas pero a ninguna en exclusividad, pero cada uno puede, sin embargo, obtener un derecho exclusivo a cosas singulares cuando renuncia a su derecho a todas las demás cosas, al tiempo que los otros hacen lo mismo con respecto a lo que cada uno ha elegido como suyo; justamente así ocurre en la vida, donde sólo podemos alcanzar con seriedad y fortuna un único proposito, trátese del placer, del honor, la riqueza, la ciencia, el arte o la virtud, si renunciamos a todas las exigencias que le son ajenas, si renunciamos a todo lo demás. Por eso el mero querer, y tambien poder, por sí mismos aún no bastan, sino que un hombre también debe saber lo que quiere, y de saber lo que puede hacer.

Solo así dará pruebas de su carácter, y sólo entonces puede realizar algo con logro, Antes de haber llegado a ese extremo, con indiferencia de las consecuencias naturales de su cáracter y aunque en conjunto debe de ser fiel así mismo y recorrer su camino, es arrastrado por su demonio (espiritu,voz interior), Así no seguira una trayectoria perfectamente recta, sino una linea temblorosa y desigual, vacilará , se desviará, volverá atrás, se causará a sí mismo arrepentimientos y dolor. Todo esto le pasa por que en las cosas grandes y pequeñas tiene ante los ojos todo cuanto es posible y alcanzable al ser humano, pero sin saber cuál de todas esas opciones es para él la única apropiada y realizable incluso la única que puede disfrutar. Por eso envidiara a más de uno por su situación y circunstancias, cuando éstas sólo son apropiadas para el cáracter de esos otros y no para el suyo, y en las que se sentiria infeliz y ni si quiera las soportaría. Pues tal como el pez sólo se siente bien en el agua, el pajáro en el aire y el topo debajo de la tierra, así todo ser humano sólo se siente bien en el ambiente que le es apropiado.

Muchas palabras de “el arte de ser feliz” de Schopenhauer :)

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One comment on “El carácter adquirido
  1. Lo sabia, ya se que el post tiene como medio año, pero ya tenia rato que no me paseaba por acá monito así que para mi es como si lo hubieras escrito hoy, por que hoy lo leí, y como la primera vez que me encontré con tu blog, obtuve algunas respuestas.

    Seguiré esforzándome por sanar mi locura y mi corazón sin dejar atropellados en el camino.. ahhh aun que pobre de mi chico siempre le toca el desconecte por alguna burrada 😛 supongo que en algún momento de mi contrariada vida, estaré completa y feliz … Infinitas gracias again buddy…

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